No es secreto para nadie que en Venezuela tenemos una herencia española muy marcada, por eso no nos extraña cuando vemos que una de las opciones más solicitadas para las misas de bodas, son las misas rocieras.  Aunque estas misas solían hacerse para las parejas de origen español, su impacto ha sido tan grande que se ha convertido en la favorita de los novios, cualquiera sea su nacionalidad.

Esta tendencia a realizar ceremonias litúrgicas con un toque español tiene sus raíces en la devoción a la Virgen del Rocío, una pequeña talla de madera que se venera en el pueblo de Almonte, España.

La historia de la imagen comenzó a conocerse gracias a una leyenda que data del siglo XV y cuenta las hazañas de un hombre que había salido a cazar en una selva de Almonte, donde era imposible el paso humano.

El cazador escuchó los ladridos de unos perros que se ocultaban en aquella selva pero y, a pesar de esto, se abrió paso en la maleza y halló una imagen de la Reina de los Ángeles, de estatura natural, la cual estaba colocada sobre el tronco de un árbol.

El hombre sacó en hombros la imagen de aquel bosque cerrado con la intención de llevarla hasta la Villa de Almonte, pero en el camino se quedó dormido por el cansancio que le provocó cargar la figura. Cuando despertó, se halló sin la imagen, así que volvió al sitio donde la vio primero y allí la encontró nuevamente.

El cazador regresó a Villa de Almonte y le contó al clero y al cabildo todo lo que le había sucedió. Inmediatamente, las autoridades de la zona salieron en búsqueda de la imagen en el lugar y modo que el hombre les había contado, y allí la encontraron intacta, aunque se notaba que había estado expuesta a la inclemencia de los tiempos, lluvias, rayos de sol y tempestades.

La imagen fue sacada entre las malezas y fue puesta en la iglesia mayor de dicha villa. Asimismo, en aquella selva se le labró un templo y se construyó el altar para colocar la imagen, de tal modo que el tronco en el que fue hallada le sirviese de pedestal. Con el tiempo el sitio fue llamado la Virgen de Las Rocinas.

En Venezuela hay varias agrupaciones que prestan el servicio de tocar y cantar una misa rociera en las bodas. Alexandra Barbieri de Arckus nos comenta cuál es el repertorio típico en este estilo de misas.  LA “SALVE”, Con su famoso OLÉ OLÉ , es la consentida de los novios. Es un canto alusivo a la Virgen del Rocío, “Dios te salve María, del Rocío Señora, luna, sol, norte y guía, y Pastora Celestial… Este canto se interpreta preferiblemente en la Comunión, aunque en algunos casos también se puede hacer en el Ofertorio.

Otra de las piezas favoritas entre los novios es, “Es Mi Niña Bonita” . Se interpreta en el momento de la Firma de las Actas y se dedica al Padre de la Novia, “Si un día se casa mi niña, vestida de blanco armiño…  Algunas novias deciden entrar a la iglesia con este tema, aunque para Barbieri es un desperdicio, ya que el recorrido hacia el altar suele ser muy corto, y al llegar al altar generalmente los Padres quieren dar inicio a la ceremonia de manera inmediata y hay que cortar la pieza.

Tenemos también Las piezas correspondientes y obligatorias de la Liturgia, como Señor ten piedad, Aleluya, Santo y Cordero de Dios. Este ultimo año se ha puesto en boga “Sólamente tú” de Pablo Alborán y “Quiéreme” de Nuria Fergó, “Algo Contigo” de Rosario Flores…

El estilo con que interpreta Arckus la Misa Rociera es original de su directora Alexandra Barbieri, quien hace 15 años decide fusionar instrumentos tradicionales de esta misa con las Voces Líricas. El resultado ha sido realmente impactante por la elegancia y belleza que le imprimen a la interpretación las voces académicas.

A pesar de la belleza de estas misas, habrán parejas que preferirían no tener toda la ceremonia en este estilo, por eso Arckus ofrece la Misa Mixta, que no es más que disfrutar de los estilos Clásicos y Rocieros con una misma agrupación.

Agradecimientos: Alexandra Barbieri de Arckus