El 29 de abril de 2011 el príncipe Guillermo de Inglaterra dio el “sí,quiero”a Kate Middleton ante la mirada de los 1.900 invitados al enlace y la de otros tantos millones de personas de todo el mundo que siguieron desde la distancia uno de los enlaces que más expectación creó en la historia de la monarquía.

El vestido de Catherine Middleton era uno de los secretos mejor guardados de la boda real. La casa elegida para diseñar su vestido fue Sarah Burton para Alexander McQueen. Su vestido fue de inspiración clásica, con mangas de encaje de la escuela de encaje de Londres y una larga cola. La tiara fue un regalo de Jorge VI a la Reina Madre, bisabuela del novio. Su hermana Pippa también llevaba un vestido de la diseñadora británica, en blanco, y de estilo Belle Époque. El novio, por su parte, llegaba acompañado de su hermano Harry luciendo un impecable uniforme de gala.

El lugar del enlace fue la abadía londinense de Westminster, una iglesia gótica del tamaño de una catedral, situada frente al Palacio de Westminster -sede del Parlamento británico-. Está relacionada sobre todo con la celebración de las coronaciones de los reyes –la primera de ellas fue la del rey Guillermo I el día de Navidad de 1066 y la última hasta ahora la de la reina Isabel, abuela de Guillermo, en 1953-.