“Yo a 17 dias de mi boda estoy adelgazando por los nervios, pues me atacan al estómago y se me quita el hambre”

“A mi me queda poco más de una semana y estoy durmiendo fatal”

“Estoy perdiendo peso pero no me preocupa porque mi vestido se adapta al cuerpo”

“A mi me quedan 8 días y las últimas dos semanas he adelgazado bastante porque cuando estoy nerviosa y con ansiedad dejo de comer”

“Yo en mi caso soy de engordar y en la ultima prueba el vestido me quedaba justo”

Estos son sólo algunos de los comentarios de novias que están siendo atacadas por su ansiedad previa a la boda. Algunas novias adelgazan, otras más bien engordan, otras no duermen… los nervios pueden atacarte de muchas formas pero ninguna de ellas es agradable. La buena noticia es que puedes controlar la ansiedad y llegar a tu boda relajada y con tu peso normal.

Existen varios métodos para no ponerse tan nerviosos en los preparativos de la boda (¡o al menos, para ser nosotros quienes controlamos la ansiedad, y no al revés!). Cada novia y cada novio tienen que encontrar sus propias técnicas, aquellas que les resulten más adecuadas. Aquí te sugerimos algunas:

– Para despejar tu mente conviene realizar mucho ejercicio puesto que de esta manera se está concentrado en el propio cuerpo. ¿Ventaja adicional? Conseguirás adelgazar ese par de kilos extra que tienes para llegar al día de la boda con tu mejor figura.
– Date un respiro: no pienses todo el tiempo en la boda. Sal y diviértete, ve de compras o a tomar algo con tus amistades. Pásatelo bien y olvídate de las cosas que te angustian.
– Toma un té de tilo, se supone que es relajante, pero lo más importante es que tú “sientas” que es relajante, pues el efecto psicológico es el que verdaderamente cuenta.
– Si sientes que los reparativos de la boda te están abrumando, lo mejor será que empieces a delegar responsabilidades y no trates de hacerlo todo tú sola. Habla con tu familia y tus amigas, y aprende a delegar. Por lo demás, aprender a organizar tus actividades te será de mucha ayuda: lleva una agenda y organiza todas tus citas y pendientes, así evitaras las prisas.
– Evita el exceso de azúcar, cafeína, nicotina y alcohol, pues aunque momentáneamente parezca que te calmen, a la larga pueden ser contraproducentes. Y no son nada beneficiosos para tu salud.
– ¡No te olvides de comer bien! Muchas novias están inapetentes por los nervios, pero con tanto ajetreo y corrida, puedes llegar a descompensarte si no te alimentas como es debido. De ser necesario, toma un complemento vitamínico.
– Duerme tus respectivas 8 horas. Si no descansas lo suficiente estarás de malas y también se notará en tu cara. No quieres que tu piel luzca envejecida el gran día, ¿verdad?
– Si eres de esas novias que trabajan, procura separar todo lo posible tu vida personal y tu vida profesional: no hacer horas extras ni llevar trabajo a tu casa. Pero tampoco te lleves los pendientes de tu boda a la oficina.
– Tómate un tiempo cada semana para hacer cosas con tu pareja que NO tengan que ver con la planificación de la boda: ir al cine, al teatro, hacer un picnic en el parque o caminar por la playa, compartir un día de spa o cualquier cosa que los ayude a relajarse.
– Que los árboles no te impidan ver el bosque: puede ser que estés en medio de un ataque de nervios porque te ha fallado un proveedor, o porque el corsé te aprieta y es necesario hacerle unos ajustes. Pero lo más importante es que compartirás el resto de tu vida con una persona que amas y que te ama. Respira hondo y focalízate en lo positivo.
– Habla de tus problemas a tus amigos o familiares, eso te ayudara a desahogarte y reducir el estrés. Eso sí, puedes pedir consejos, escucharlos y agradecer, pero no estés llamándolos todos los días para quejarte porque además de obsesionarte, ya no querrán escucharte más.

¿Te sientes mejor? Respira profundo y relájate, todo VA A SALIR BIEN!!!