Dicen que la boda empieza con las invitaciones, y es verdad. Una pequeña parte de los novios y de su boda, va con la tarjeta de invitación, y es que este pequeño sobre envuelve una emoción por pedirles que vengan a la boda y es también una ventanita para poder “ver” cómo será la boda.

Imagínate que tu boda es a bordo de un catamarán en el archipiélago de Los Roques y decides enviar una invitación elegantísima, con letras doradas perfectamente caligrafiadas en un sobre sellado. La persona que recibe la invitación pensará que la boda es en un salón sobrio y elegante de la ciudad… nunca imaginaría que la boda es en la playa. Cuando descubra que es en un catamarán estará tan confundida que no sabrá ni cómo vestirse para la ocasión. Por eso es que la invitación debe estar acorde al tipo de celebración que invita.

Diseñando la invitación

El papel que escojamos debe estar de acuerdo al estilo de la invitación. Las clásicas son una cartulina apaisada de color blanco crudo o marfil, doblada lateralmente, con el texto en letra inglesa, con tinta oscura preferiblemente negra o azul marino, con la impresión en la parte interna y una pieza de papel tissue colocada sobre la frase impresa. Para las invitaciones más informales y personalizadas, podemos escoger otros colores menos clásicos como los tonos pasteles, el color tierra y hasta podemos usar  papel reciclado.

Para las redacciones tradicionales debemos escoger tarjetas sin muchos adornos, donde la calidad del papel, el color y el estilo de la letra envíen un mensaje de buen gusto. Para los textos más innovadores podemos escoger diseños más originales. Si los novios son de distintas nacionalidades y hablan idiomas diferentes, entonces el texto de la tarjeta lo debemos repetir en ambos idiomas. Podemos diseñarlas de manera que en la cara izquierda aparezca la versión de la novia y en la derecha, la del novio.

Hay quienes incluyen dibujos o caricaturas de los novios, chips musicales y detalles ecológicos como semillas y caracoles. En realidad, si tenemos dotes artísticas, nada nos detiene para que comencemos a diseñar nuestra propia invitación a nuestro gusto y estilo.

Si tendrán una lista de bodas para los regalos, se suele incluir una tarjeta del establecimiento donde está colocada la lista. Si por el contrario han decidido que prefieren un regalo en dinero, aunque el protocolo no lo avala, se suele agregar una pequeña tarjeta que indique de manera sutil que se prefiere el dinero.
Los sobres deben ir a juego en calidad del papel y en color, al de la tarjeta de invitación. se escribirán a mano o mediante un calígrafo profesional, con tinta negra y sin abreviaturas en el nombre y apellidos.

Qué datos debe llevar la invitación?

En las invitaciones deben figurar una serie de datos básicos que informan al receptor de la misma. Deberían figurar: los nombres de los contrayentes, los de sus padres, el lugar, la fecha y la hora de la ceremonia de enlace, las direcciones y/o los teléfonos de ambas familias y opcionalmente la petición de confirmación de asistencia, mediante las siglas que se ponen al pie de la invitación (S.R.C. o R.S.V.P.).

Si hay una celebración posterior, el lugar del banquete y la hora puede ir en una tarjeta aparte o puede ir en la misma invitación de boda. Si el lugar es complicado de localizar o hay muchos invitados de fuera, se suele adjuntar un pequeño plano indicando como llegar y la situación del sitio de celebración.

Casos Especiales

  • Si uno de los padres es viudo se especificará sólo su nombre y en el caso de que la madre sea viuda se hará referencia a su marido (ejemplo: Doña Elena Gutiérrez, viuda de Alberto).
  • Si alguno de los hijos del matrimonio invitado es mayor de edad y va a ir acompañado de su pareja, es correcto que le envíen una invitación a ellos por separado.
  • En el caso de que la persona invitada reciba un tratamiento especial por su cargo o título, éste debe anteponerse al nombre. Por ejemplo: ‘Excmo. Sr. D. Antonio Crespo Martín’.
  • Si alguno de los padres de los novios ha fallecido, se coloca una cruz al lado del  nombre.
  • Si son padres divorciados y la madre se ha casado nuevamente: La madre anuncia el matrimonio con el apellido de soltera y el de su segundo marido.
  • Después de escribir el nombre se anota “y señora” o “y familia”.
  • Cuando la novia es huérfana, el anuncio lo puede hacer el representante masculino más próximo, que puede ser el tío, el abuelo, el hermano.
  • Cuando el novio es huérfano, el anuncio lo puede hacer el mismo.

Recuerda que las invitaciones deben enviarlas, al menos, con dos meses de antelación para que los asistentes tengan tiempo de planificar su agenda y hacer los preparativos oportunos. Lo correcto es que las entreguen personalmente puesto que se trata de un acontecimiento familiar y social, no obstante se pueden enviar por correo confirmando, mediante conversación telefónica, su recepción.

Les dejamos algunas imágenes para que tomen ideas.

Próximo capítulo: Eligiendo la Música