La madrina y las damas de honor desempeñan un papel sumamente importante en la ceremonia de tu boda, es por eso que las debes elegir con cierta cautela y meditación.

En cuanto a tu madrina esta por lo general siempre debe ser una hermana o íntima amiga de la novia. Según la tradición, la madrina espera la llegada de la novia a la entrada de la iglesia para ayudarla con el velo y la cola del vestido. Durante la ceremonia se encarga de sujetar el ramo de la novia hasta la salida del cortejo, momento en el que le devuelve el ramo a la novia.

Además de la madrina, la novia puede ir acompañada de hasta 8 damas de honor. Según la tradición las damas de honor deberían ser, dentro de lo posible, solteras y contemporáneas a la novia. La decisión de quienes serán las damas de honor la puedes tomar tú o compartirla con tu novio y tomar una decisión de pareja, aunque casi siempre la última palabra la tiene la novia.

Los pajes de la boda por lo general suelen ser niños, hermanitos o primitos de alguno de los novios o hijos de una pareja de amistades cercana.

Estos niños son los encargados de repartir los programas de la ceremonia y en algunos casos, siempre bajo la orientación del padrino, ayudan a los invitados a encontrar sus respectivos puestos dentro de la iglesia. La verdad es que esta tradición se está perdiendo cada vez más a pesar de que aporta muchísima distinción y elegancia a la ceremonia.

Usualmente a los pajes y a las damitas se les compensa por su labor, un pequeño detalle por parte de los novios es más que suficiente.

Eligiendo el look del Cortejo

Normalmente el color del cortejo suele combinar con algunos elementos decorativos, por eso resulta importante elegir un tono que realmente te guste, ya que la idea es que ocupe un papel destacado en la decoración del matrimonio. Además el mismo color del cortejo deberá estar presente en el traje de los pajes.

Según el protocolo, el color del cortejo deberá ser también el mismo de los centros de mesa y de los arreglos florales tanto en la iglesia como en la recepción. Por eso es importante elegir un tono que te permita conjugar todos estos elementos de manera ideal.

Otro aspecto importante es que el color del cortejo contraste con el del vestido de novia, creando un conjunto armonioso. Pero lo cierto es que el tono a escoger también viene dado por la hora en la que se celebra el matrimonio y los gustos personales de los novios. Además existen algunas combinaciones clásicas que funcionan muy bien y que pueden aplicarse año tras año.

Para las bodas de día, existen buenas opciones al momento de elegir el color del cortejo tomando en consideración los tonos claros y luminosos. El lila, el turquesa y colores cálidos como el amarillo, el naranja, el albaricoque o el salmón son excelentes opciones.

Mientras que en las bodas de noche se permiten tonos mucho más intensos que aportan un gran contraste con respecto a la novia. El rojo, el borgoña, el morado, el azul rey, el dorado e incluso el negro combinado con un tono claro como el beige, puede darle a tu cortejo un toque elegante y maravilloso.

Una sugerencia importante es que elijas el color que realmente deseas para tu boda, un poco al margen de aquellos tonos que pueden favorecer más a unas que a otras. Finalmente se trata de una celebración de ustedes como pareja, y cada detalle debe ser como ambos lo han soñado, sin detenerse en pequeñeces.